• Cambio Climático

África es el continente más golpeado por los efectos del cambio climático y el que menos se beneficia de las medidas actuales para afrontar el fenómeno.

Con poco acceso a fuentes de energía alternativa y de bajo costo -60% de la demanda de la energía de África es extraída de sus bosques- las comunidades africanas continúan dependiendo en la leña para el calor, la cocina y la iluminación. A su vez, el desplazamiento de las poblaciones a causa de las guerras civiles y/o causas naturales también ha afectado el Medioambiente africano.  

En términos generales, la deforestación, como también el mal uso de la tierra, han tenido un impacto climático devastador para todo el continente, aumentando la tendencia histórica de la región a sufrir tanto de sequías como de inundaciones extremas. Algunos de los problemas causados por la degradación ambiental son: reducida capacidad de plantación debido a una decreciente productividad del suelo, polución, agotamiento de fuentes naturales de agua potable, pérdida de biodiversidad, y pérdida de ganancias aportadas por el turismo.    

Independientemente del impacto adverso del agotamiento de los bosques y selvas, y del daño causado a fuentes naturales de agua, el acceso total de la población a agua potable en África Sub-Sahariana aumentó del 49% al 58% en diez años. En áreas rurales, aumentó del 36% al 45%. Sin embargo, a no ser que el manejo responsable de las fuentes naturales de agua empiece adquirir un papel más visible y tangible, el progreso alcanzado en el acceso de agua puede ser insostenible.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) tiene como misión dirigir y alentar la participación en el cuidado del medio ambiente inspirando, informando y dando a las naciones y a los pueblos los medios para mejorar la calidad de vida sin poner en riesgo las de las futuras generaciones. El PNUMA tiene oficinas establecidas en muchas partes del mundo. En África, el PNUMA ocupa una oficina regional en Nairobi Kenia. Entre las principales funciones de la Oficinal Regional en África (ROA) del PNUMA, se encuentra coordinar el programa de trabajo del PNUMA en la región. ROA actúa como un vínculo entre las varias unidades y centros del PNUMA y los países de la región, promoviendo la colaboración y la asociación con organizaciones que trabajan para el desarrollo sostenible en África. ROA cubre a todos los 53 países del continente africano.

 
  • Desastres Naturales

El continente africano es una región de muchos contrastes, desde la historia política de los países que lo componen hasta sus culturas. La fauna y la flora tampoco son uniformes a lo largo de todo el continente, y el clima también ofrece un amplio espectro de fenómenos naturales que varían desde las más prolongadas sequías, hasta las más interminables lluvias, entre otros. Algunos de estos fenómenos naturales se han visto siempre con la misma intensidad, dando un espacio a las poblaciones para prepararse y tomar las precauciones necesarias. Sin embargo, el Cambio Climático cada vez profundiza más la intensidad de estos fenómenos, y en países con escasos recursos, poca estabilidad política, y sujetos crónicamente a posibles conflictos armados, los impactos de estos fenómenos pueden resultar devastadores.  

Para facilitar la reducción de riesgo a desastres en África, la Naciones Unidas lanzó la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (UN/ISDR), estableciendo una oficina regional en Nairobi en octubre del año 2002, apoyada con fondos del gobierno alemán. Para fomentar el liderazgo local del proceso de reducción de desastres, la UN/ISDR África brinda asistencia técnica en la construcción de plataformas nacionales, con liderazgo nacional y compartiendo los costos. A su vez, UN/ISDR África ha reforzado el trabajo conjunto con agencias establecidas en África previamente. Las áreas principales de trabajo de la UN/ISDR África son las siguientes:

Apoyo al desarrollo de políticas y estrategias.

  • Promover el conocimiento sobre la reducción de riesgo de desastre.
  • Promover la difusión de información e incentivar intercambios de conocimientos.
  • Crear redes, asociaciones y grupos de coordinación para la implementación de estrategias de reducción de riesgo.