Aunque hay suficiente comida en el mundo para que cada hombre, mujer y niño lleve una vida saludable y productiva, 25,000 de ellos mueren de hambre todos los días. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) está al frente de esa guerra que a escala global se libra contra el hambre. El PMA lleva adelante proyectos de emergencia y desarrollo en al menos 80 de los países más pobres del mundo. Desde la creación del OMA en 1963, esta organización ha invertido 30 mil millones de dólares y ha distribuido más de 47 millones de toneladas métricas de alimentos para combatir el hambre, promover el desarrollo económico y social, y proveer ayuda en casos de emergencia en todo el mundo.
Hoy en día, África vive una profunda crisis de hambruna sin precedentes, donde alrededor de 40 millones de personas sufren las consecuencias de no poder acceder a alimentos, ya sea por desastres naturales o por conflictos armados que tienden a aislar a comunidades enteras de centros de abastecimiento. Actualmente, algunos de los países que presentan serias emergencias humanitarias de alimentos son Angola, Burundi, República Democrática del Congo, Eritrea, Etiopía, Lesotho, Malawi, Mozambique, República del Congo, Sudán, Uganda, Zambia y Zimbabwe, entre otros. El PMA trabaja arduamente en cada uno de estos países para aliviar la hambruna y cooperar con los gobiernos en la elaboración e implementación de proyectos de desarrollo sostenibles. |